Solo por Gracia: El Poder de Actuar bajo la Palabra de Dios

“La fe no consiste entonces en creer en Dios, sino en creerle a Dios.”
— Bibiana Peña Blanco

La Sincronía de Nuestras Palabras con lo Divino

Hola, buen día. Les saluda Bibiana Peña Blanco. El poder de las palabras de los creyentes radica en que pronunciemos nuestras palabras en armonía con lo que dice la palabra de Dios y actuar con fe en ella.

Veamos un ejemplo de cómo lo hizo Simón Pedro en Lucas capítulo 5, versos 1 en adelante. Cierto día, mientras Jesús predicaba en la orilla del mar de Galilea, grandes multitudes se abalanzaban sobre Él para escuchar la palabra de Dios.

Jesús notó dos barcas vacías en la orilla porque los pescadores las habían dejado mientras lavaban sus redes. Al subir a una de las barcas, Jesús le pidió a Simón, el dueño de la barca, que la empujara al agua. Luego se sentó en la barca y desde allí enseñaba a las multitudes.

El Desafío de ir a Aguas Profundas

Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón: “Ahora ve a las aguas más profundas y echa tus redes para pescar”.

“Maestro”, respondió Simón, “hemos trabajado mucho durante toda la noche y no hemos pescado nada… pero si tú lo dices, echaré las redes nuevamente“.

Y esta vez, las redes se llenaron de tantos peces que comenzaron a romperse. Un grito de auxilio atrajo a los compañeros desde la otra barca y pronto las dos barcas estaban llenas de peces y a punto de hundirse.

El Secreto del Poder: Actuar en el “Cuándo” y el “Cómo”

Queridos, la palabra de Cristo es la palabra de Dios. El poder de nuestras palabras proviene de “echar la red”, que es lo que hizo Simón. Es decir, de actuar en la palabra de Cristo cuando Él nos lo diga y como Él nos lo diga.

Esto implica meditar repetidamente en la palabra de Dios para comprenderla cada vez mejor. La meditación de la que habla la Biblia es la meditación que lee y relee repetidamente la palabra.

  • No es solo memoria: Aunque memorizar es ideal, no es suficiente para la transformación.
  • Reflexión creciente: Se trata de profundizar de forma constante en su auténtico significado.
  • Comprensión profunda: Descubrir el poder que reside en la palabra humana cuando se sincroniza con la de Dios.

Un Horizonte de Sabiduría y Dirección

Comunicarnos es un proceso precioso, por supuesto que sí. Hablar es enriquecedor, pero más lo es comprender la palabra de Dios, que nos abre un horizonte respecto a nuestra acción y dirección de manera sabia y efectiva.

Pedro dijo: “Ya lo hice todo con mis métodos, pero si Tú lo dices, Jesús, en Tu palabra echaré la red“. Y es que es así como se llenan las redes de peces: las suyas, que me está escuchando, y las mías, de respuestas y de provisión.

“Es posible que usted se haya agotado de implementar algunos métodos bíblicos que seguramente no han funcionado, pero revise, por favor, si en realidad lo ha hecho como Jesús se lo dice.”

Tu Hoja de Ruta para Actuar con Seguridad

Revise si lo ha hecho en el momento en el que Jesús se lo dice. El proceso se lo repito nuevamente para que lo ponga en práctica hoy mismo:

  • Tome su Biblia: Haga de la lectura un hábito diario y consciente.
  • Léala y subraye: Identifique aquello que llama su atención de forma especial.
  • Actúe según la Palabra: La acción basada en la Escritura le dará una seguridad inquebrantable.

Hacerlo de esta manera no solo le dará firmeza, sino que le alejará de hablar ociosidades. Hoy en día, hágalo de esa manera y entonces dígale a Jesús: “Si Tú lo dices, echaré las redes nuevamente”.

Que tenga un feliz día. Bendiciones. Enséñame a vivir por fe aun cuando no puedo ver. Enséñame a obedecer, pues lo que testificas es que tu reino venga, sea tu voluntad en la tierra y en mi ser. Que lo que puedan ver sea tu imagen. Venga tu reino aquí.

 

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